domingo, 14 de julio de 2019

(Anti)anécdota de cumpleaños.

Mi cumpleaños fue bacán. 
Por primera vez en mucho tiempo fue un evento que esperé, que pensé mucho y para el que me hice regalos (me compré una camarita con la que llevo jugando toda la semana y que la Mona me está enseñando a usar) y me dejé regalonear por quienes están más cerca.

Extrañé a mi mamá, a mis hermanitos, a mi familia que quiero y me quiere, a mis amigues, pero con la parte de la familia que está conmigo (la nena y el guapo) y con las nuevas amistades, no tengo cómo quejarme. 
Me siento inmensamente rodeada de amor y es bacán y hermoso sentir que personas tan geniales tengan una buena opinión de mí y hasta que me hayan agarrado cariño. Las cosas de la vida.

Comí cosas ricas, me reí mucho y bailé dándolo todo porque correspondía.

El antro que nos recibe los sábados y donde hasta la dj nos saluda (porque pueblo chico y no hay cómo pasar piola si uno se encuentra a la misma gente en el supermercado, en el centro, en las actividades escolares y la disco) estaba lleno de la gente que ya ubicamos y de la música que nos gusta y en un momento en que esta cuerpa maltratada ya no daba más de perreo, salí a "tomar aire" porque la calocha  el calor en ese lugar no daba más.

Siempre salimos al balcón que da a la escalera a conversar, fumar*, respirar profundo y seguir.
Normalmente se acerca algune chiquille a meter conversa o a comentar algo de cómo bailamos y cosas que en general son bien amables. 
En un momento todo el mundo se había devuelto a la pista de baile y me quedé sola con un wn, un gringo. El wn me empezó a hablar y como estaba curao y no le entendí me tuvo que repetir lo que estaba diciendo. Seguí sin entenderle, pero le pregunté amable si estaba bien y el wn se fue en volá y empezó a decirme que por qué le preguntaba eso, que ese era asunto suyo y que qué onda. Le pedí disculpas y dejé de hablarle y empezó a acercarse a mí y me dijo algo que no tenía sentido para mí: puedo hacerte lo que quiera. 
Me asusté y le dije que me disculpara, que no entendía qué decía y me empezó a decir que él no me entendía a mí porque yo no sabía ni hablar entre otras cosas que recuerdo vagamente. Me avergoncé mucho y de pronto se acercó un chiquillo que había estado cerca por un rato y me preguntó qué pasaba, le dije que no sabía, que no entendía, y me empezó a decir que no me preocupara, que ese wn estaba curado y que lo ignorara, y trató de que el wn se fuera. Llegaron más locos y el wn terminó yéndose y yo también.

Me fui corriendo.
Avergonzada y triste porque sentía que había hecho algo mal, que yo era el problema. 

Mi querida Mona se percató de la situación y fue a ver qué me pasaba y me acompañó afuera donde le conté lo que había pasado probablemente con mejores detalles que ahora. Estábamos en eso cuando el wn pasa junto a nosotras gritando algo así como "What fucking language do you speak?!", y la Mona, cual caballera desfacedora de entuertos le grita al ql que le faltaba viajar y algún improperio en inglés.
El wn se fue y nosotras volvimos a la parte del balcón y estaba mi defensor, al que apodamos el "ojitos de piscina" y le dije que muchas gracias por ayudarme y los amigos empezaron a preguntar qué onda hasta que de pronto estábamos rodeades de gente que preguntaba qué pasaba y se indignada ante la narración del Ojitos de piscina. 
Todos empezaban a preguntarme si me sentía bien, si me podían abrazar y si necesitaba algo. Yo les iba explicando a todos siempre que estaba bien, que sólo me daba pena pensar en que esas cosas pasen y que haya gente así. Todos se disculpaban, me decían que no deberían pasar cosas así y todos me ofrecían apoyo, apañe y protección. Fue realmente reconfortante porque ya no éramos solo la Mona y yo puteando al wn; había un grupo de personas, de distintos colores, edades, expresiones, que se apañaba y que coincidía en lo molesto de la situación. Que compartía la impotencia y que se daba cuenta de que el wn era racista y machista. 

En algún momento de las narraciones la Mona me contó una parte que yo me perdí de mi propia situación inicial, y es que al parecer el gringo estaba tratando de jotearme y como no le resultó se enojó y no encontró nada mejor que recurrir a lo más evidente para "insultarme": el racismo.
Pasé de ser una latina deseable a ser una sudaca estúpida.

Me han dicho muchas veces que el acento latino les gusta, pero en realidad a los gringos blancos heteros lo que les gusta es la fantasía que le han vendido de la latina de caderas grandes y gozadora, pero sumisa, a lo JLo en sus películas. La fantasía de la latina que les va a dar la pasá porque son gringos.

Y la weá me molesta aún más - y pienso en todas esas veces que weones me han dicho weás que me han incomodado y en que he podido defenderme, o al menos putearlos porque hablamos el mismo idioma y porque perfectamente puedo decir algo que los avergüence de vuelta en español-; pero en inglés me cohibí. 
Me dio vergüenza que el wn dijera que no se me entendía nada. Me dio vergüenza el miedo que me produjo que dijera que podía hacer lo que quisiera; y cómo, para variar un hombre hetero, sentía que su impulso y estupidez eran lo que valía, y que la persona que estaba ahí en frente, yo, daba tan lo mismo que él podía decir (siempre pueden decir) la weá que se le antojara. Y luego llegar a decirme weás ofensivas como respuesta a la frustración de que su "joteo" no le resultara.
Y pienso en todas las veces que en Chile me dijeron que era la weona más rica y cuando no los pescaba me decían que me creía la muertefeaculiá.
Pienso en cómo esas formas, esas frases -y aunque he intentado que no me afectaran- sí me afectan, porque más allá de que importe bien poco si me encuentran fea, encuentro que a estas alturas de la vida cualquiera de nosotras debería poder caminar tranqui por la calle sin el temor de no alcanzar a llegar a la casa. 
Porque cada una de nosotras, independiente de si es blanca o "color people " (like me) debería poder estar tranqui en un bar, en una disco, en un carrete, en el colegio, en la universidad, en el supermercado, a la vuelta de la esquina por la chucha! sin el miedo de que un wn aburrido y frustrado la putee porque no le responde positivamente sus requerimientos sexuales.
Porque cada una de nosotras, independiente de si es la vivaimagen de lo que canon dicta**, o de si es "femenina" o de si es camiona, o de si parece lesbiana o no -porque BI!- debería poder estar tranqui en cualquier parte del mundo sin el temor de que la discrimine y violente un machito herido.

Pero estoy bien. No pasó nada. Estaré mejor siempre y estaré mejor cada vez que vea y sienta cómo entre nosotras nos apoyamos, nos apañamos, nos disculpamos, aprendemos a perdonarnos el no ser lo suficientemente buenas, porque en realidad ninguna debería sufrir por no serlo. Porque en realidad a todas debería darnos lo mismo lo que digan los demás, pero a veces, cuando se anda sensible porque el cumpleaños lejos de la mamá da penita, y porque mercurio retrógado dijo la Mona, y porque una es persona wn, a veces, da pena que un wn trate de disminuirnos sólo porque puede.



Al final lo pasé bien.
El amanecer nos pilló por sorpresa y empecé los treinta y cuatro llenos de aventuras y sentimientos encontrados. Llenos de penas, porque la vida, pero también llenos de amor y regaloneo intenso. Llenos de gente a la que querer.


*Esto es igual raro ahora porque dejé de fumar hace meses y sigo extrañando prender un pucho.

**Aunque qué paja :P

Hay más anécdotas de mi cumple. Esta es la fome.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Cena etíope.

Todo partió un día que iba pasando en la micro por fuera de un lugar llamado The blue Nile que llamó mi atención por dos cosas: los dibujos y el subtítulo "Ethiopian food".


Estuve pensando en qué era lo que sabía acerca de Etiopía* y en cómo uno llega a olvidar que existen ciertos lugares simplemente porque no se habla de ellos. Divagué en torno al pensamiento de olvidarse de todo aquello de lo que no se habla y de lo malo que era para el conocimiento de la vida el "silencio" en general. Luego pensaba que estaba siendo como esa gente que cree que Chile es exótico, haciendo parecer exótico todo aquello que es desconocido y pensé mucho en la otredad. Como verá, me resulta bastante difícil mantener una sola idea.

Otro día pasamos con Nico y comentamos que nos interesaba visitarlo, pero había un problema: tengo malos antecedentes como comensal novata a un punto casi vergonzoso en el que no sólo Nico, sino que varios de nuestros amigos creen que soy mañosa.

No es que sea mañosa, es que me crié comiendo muy pocos condimentos y casi nada de sal, entonces para mí comer cualquier cosa normal en la casa de alguien que no fuera familia ya resultaba toda una experiencia culinaria con todo eso de de probar lo desconocido, las formas diversas de preparar las cosas y la cantidad de condimentos que nunca supe que existían. 

Tengo super claro que mi mamá trataba de que comiéramos saludable, así que no la culpo por mi inexperiencia con los sabores "nuevos". 

Resulta que una vez con que con Nico y la nena comimos comida koreana hice mañas porque era todo picante y la carne, que ya en sí misma no es mi comida favorita, tenía GRASA INFINITA. Asquito.

Otra vez que comimos Kebab, que a todos nuestros amigos les encantan, a mí me daba cosita comerlos: las salsas eran raras y la carne una cosa chorreante atroz. 

Cuando comí comida árabe quería morir de lo picante que encontré todo, lo mismo con la comida hindú. Sólo pude con la comida Tai y obvio que amo la italiana y la chilena (siempre que no lleve manteca ni mucha carne con grasa, diuk). También me gustan algunas cosas de la comida francesa y cuando probamos comida griega también me gustó, excepto el cordero porque me dan pena los corderos (usted llámeme especista si quiere). La comida libanesa me gustó poco, pero la comida china y japonesa sí que me gustan, en sus versiones más chilenas, por supuesto...

Los faláfel me cargaban y esas cosas raras que comen los escoseses al desayuno me hicieron sufrir.

Lo picante es una cosa que antes me parecía intolerable, sentía que se me moría la lengua y que dejaba de sentir cualquier sabor, ¿cómo podría disfrutar algo si no sé cómo sabe?

Ok, quizás con todos estos antecedentes ha quedado claro que no soy mañosa, sólo tengo gustos sencillos.

Y en mi defensa debo decir que todas esas cosas ahora sí me gustan, excepto la comida koreana que  no pienso volver a comerla.

Y bueno, ahora que lo miro en la lista creo que quizás, y sólo quizás, puedo aceptar que antes era un poco mañosa. Puede ser que ya me he acostumbrado a nuevos sabores y empecé a disfrutarlos, es como con la cerveza que a nadie le gusta la primera vez que toma, pero que ahora "quién los viera y quién los ve".

Como decía, me entusiasmó la idea de probar comida etíope, pero me daba un poco de susto que no me gustara y hacer mañas :P

Nico me invitó a comer a ese lugar un par de veces, pero seguí prefiriendo el Jerusalem Garden que es el que preferimos la nena y yo. Irse a la segura es mi máxima cuando se trata de comida, así que fingí demencia un tiempo.

Ayer Nico consideró que este día era un buen momento para probar algo nuevo y me armé de valor para que hiciéramos una reserva (y así no tener cómo cambiar de idea a última hora, esa es la verdad, porque me sentí comprometida) y justo después de eso me juntaba con Becca -mi conversation partner de los martes-, y como ya llevamos varios meses saliendo juntas y más o menos sé qué cosas le gustan, me pareció una persona cuyos gustos eran "confiables" para preguntarle por el restaurante y me dijo que era maravilloso y rico todo, así que me animó, aunque esto no significa que yo crea ciegamente en las opiniones de los demás, pero al menos alguien tenía una opinión positiva, y me refiero a alguien REAL, no como todas esas opiniones virtuales que vaya a saber uno qué clase de ser escribió (yo escribo en tripadvisor, imagínese usted esa desfachatez).

En la tarde, después de un largo día que incluyó aventuras diversas como: gimnasio; venir a la casa a adecentarse; estudiar inglés; almorzar con el guapo; ir a buscar a la nena, que la nena olvidara su mochila en alguna parte de la ciudad y hacer el recorrido inverso hasta concluir que la olvidó en el bus, llamar en mi paupérrimo inglés a la compañía de buses y que después de un rato me entendieran que la nena abandonó su mochila rosada con morada en un bus de tal línea que tomamos a tal hora en tal paradero; explicarle a la nena que no era grave perder la mochila e intentar calmar la pena que le producía perder sus cosas de valor y que en mi opinión son de real valor, como el cuaderno donde ha empezado a escribir el borrador para su tercer libro**, el cuello de lana que yo le tejí y sus zapatillas de deporte. Nico y yo sumamos a esa lista la tarjeta para el bus que dura 30 día y que empezó a usar ayer :P
A la nena se le pasó la pena cuando después de un par de llamadas nos confirmaron que la mochila estaba en el terminal de las micros y que fuéramos por ella***. Gracias al cielo eso era a dos cuadras del restaurante o hubiéramos perdido la reservación, o no sé.

Llegamos al restaurante y nos atendió un caballero IGUAL al de Los pollos de Breaking Bad, quizás sólo un poco mayor y menos delgado, pero se parecía mucho. Me quedé pensando en él mientras nos acomodaban.

Las mesas me gustaron mucho. Normalmente los manteles de plástico son bien feos (aunque igual uso uso acá xd), pero los que tenían ahí eran hermosos, además, estaban impecables (si usted me conoce sabe que soy muy TOC con eso de las mesas limpias). Me gustaron mucho los diseños, quizás la próxima vez que vayamos les mire la marca :D

La niña que nos atendía era muy graciosa. Normalmente las personas en los restaurantes son amables (EXCEPTO EN EL NOI DE VITACURA: los odio. Lea mi opinión en Tripadvisor), pero acá era de una forma desconocida para mí. Quizás soy muy flaite y eso de ir a restaurantes es demasiado refinado xd

Después de pedir lo que íbamos a comer: menú vegetariano para mí y el con carne para Nico y la nena; nos traen unas toallas mojadas y tibias que la joven enfriaba en el aire con una tenaza mientras explicaba que los etíopes se limpian las manos y los pies antes de comer. Por razones obvias acá sólo se limpian las manos y debo decir que es demasiado agradable. Nosotros ya habíamos ido a lavarnos las manos luego de pedir la comida, pero en realidad limpiárselas con toallas tibias es maravilloso. Otro nivel de ritual.

Llegan mi limonada, el té de Nico y el jugo de manzana clásico de la nena y al ratito las entradas. Yo pedí algo cuyo nombre ya olvidé por supuesto, pero que era hermoso con verduras y legumbres y lucía como masitas en forma de estrellas rellenas de cosas ricas. Nico y la nena tomaron sopa de  langosta (o algún ser marino)... Se dice que estaba rica.

Cuando terminamos nos llega una bandeja GIGANTE llena de porciones pequeñas de verduras, era encantadora y al centro ponen la carne y el pollo.Venían unas paneritas con unos rollos así que uno debía desenrrollar y cortar para poder comer.
Estuve varios minutos de torpeza mirando el rollo que ya no era rollo en mi mano y la comida en la bandeja, además de Nico y la nena ya acomodados comiendo. Pasada mi perturbación y cuando por fin dejé de buscar cubiertos, resignada a comer así, con la mano y esa masa que parecía de panqueque, pude disfrutar de la comida.
Honestamente me sorprendió la diversidad de preparaciones que pueden tener platos que parecen tan normales para cualquiera que suela comer verduras y legumbres. O quizás es que soy muy apegada a la tradición chilena. En fin, la comida me gustó mucho.

Como era con "refill" comimos hasta quedar satisfechos y felices. Cuando terminamos y se llevaron las bandeja y paneritas, nos trajeron más toallas para limpiarnos las manos <3 Con la nena estábamos fascinadas ante este ritual.

El postre, cómo olvidar el postre: un mouse de chocolate con frambuesa que venía en un vasito de chocolate muy bonito. La belleza de ese postre quedará en nuestra memoria.

Salimos más que conformes y aunque no es un lugar para ir semana a semana****, debo decir que aprobó para mí <3


Gracias por leer(me).
Abrazos semicongelados :D


* Sabía que era un lugar muy antiguo en África y que tiene unos parques nacionales hermosos. Eso. Soy muy ignorante.

** El primero es uno de ciencias muy lindo cuya única copia es MÍA MUAJAJAJA!; el segundo es uno hecho a mano por ella misma donde hace una lista de las mujeres de la historia que más le gustan y en donde yo cierro la lista, motivo por el que babié una tarde entera porque LOCO, una se siente súper honrada cuando es parte de la selección de bacanas que la nena hizo; y que por supuesto, la única copia del mundo también es MÍA.

*** Esto no hubiera pasado JAMÁS en Santiago, ciudad donde "el primero que lo ve se lo queda" :P Estas son las pequeñas cosas por las que un pueblo desconocido le puede caer bien a una, aunque el invierno dure como 7 meses.

**** No porque no sea terriblerrico, sino porque es un poco caro para nosotros, en honor a la verdad xd

domingo, 21 de enero de 2018

Cuando fui(mos) a Detroit.

Nos fuimos temprano a Detroit con unas amigas chilenas que viven en Ann Arbor.

La verdad es que la idea no era de esas en las que yo hubiera pensado. 
Lo poco que sabía de Detroit es que tiene el aeropuerto al que llegamos cuando nos vinimos y el más cercano a este pueblo. También sabía que era una ciudad peligrosa porque son cosas que uno escucha cuando vive en el estado de Michigan, y que en algún pasado glorioso fue una importante ciudad industrial debido a las fábricas de automóviles famosos de este país, aparte de esos pocos antecedentes, no tenía ninguna opinión acerca del lugar.

Salir de la carretera y empezar a entrar en la ciudad fue algo gracioso porque con las chiquillas nos reíamos de la cantidad de lugares "para caballeros" y de sus decoraciones exteriores, algunos lugares con cosas bien brillantes y un letrero de escarcha morada que parecía sacado de una mala película del bajo mundo gringo, junto a estos lugares, muchas licorerías, murales de la más diversa calidad y en una esquina unas letras anunciaban el centro de reuniones de Alcohólicos Anónimos, en español, no sé por qué.

Honestamente me reí, pero no podía dejar de sentirme sorprendida por lo abandonado que se veía todo el lugar. Muy pocas personas caminando en las calles y tantos locales que bajo sus letreros prometían entregarle placer a quien lo necesitara no podían sino parecerme contradictorios.

Fuimos al mercado, con variedad de productos a precios convenientes, así que con la nena compramos frutas y verduras que nos gustan <3 

Pasamos a comer a una picada de las chicas: Coney Island Restaurant, y nos sentamos al fondo, junto a Marilyn Monroe. La comida era bastante rica y económica, por lo que si usted va alguna vez a esta hermosa ciudad se lo recomiendo mucho.

Vimos muchos lugares abandonados que me impresionaron:

Mientras nos paseábamos sorprendidas por el Heidelberg Project, nos encontramos con el artista Tyree Guyton, un hombre encantador que, según nos dijo la Mona, suele pasearse por el barrio que lleva décadas decorando y se da el tiempo de conversar con los visitantes. Sofía lo recuerda ahora como el hombre sonriente de las casas con peluches. Acá su página:  http://www.tyreeguyton.com/about/

El lugar es sinceramente impresionante, puede ver fotos acá

Con las chiquillas conversábamos acerca de lo ostentoso, del abandono, de las crisis económicas, de la especulación inmobiliaria, del arte, de las crisis sociales... como verá, somos gente con variados intereses.

La nena disfrutaba cada rincón que veía como una absoluta novedad. Incluso llegó llena de entusiasmo a la casa contando "papá, Detroit es muy emocionante! ¡Vimos una persecución y todo!", por supuesto que Nico me miraba con el horror que corresponde a un padre que se preocupa mucho por la seguridad de la nena, pero le expliqué que nosotras íbamos en auto y eso pasó bien lejos de nosotras, que lo vimos simplemente porque pasaron sobre un puente y desde nuestra ubicación teníamos una vista perfecta.

Estuvimos de atardecer romántico en un lugar desde donde se veía Canadá <3
No recuerdo el nombre, pero apenas me acuerde lo agrego.

Debo decir que a pesar de todos los mitos en torno a la ciudad, que no puedo poner en duda porque han sido noticia xd, me encantó no sólo porque la compañía era demasiado bkn, sino que también porque siento que de alguna forma representa lo que es para mí lo gringo: lo ostentoso al hartazgo y la facilidad de deshacerse de todo sin importarles nada.

Datos para agregar a la cultura popular:
- es la ciudad de RoboCop, no se diga más.
- ¿se acuerda usted cuando éramos niños y en Chile mostraban esas noticias horrendas de incendios de casas y de masacres en las calles la noche de Halloween?
Era en Detroit <3

Creo que es uno de esos lugares a los que hay que ir de nuevo :D


Gracias por ser tan copuchentx y llegar a este blog!
Saludos.

sábado, 13 de enero de 2018

No entiendo esta ciudad.

Hay muchas cosas que aún no entiendo de esta ciudad:


- La gente sale a trotar en polera aunque hayan 10 grados bajo cero.

- ¿Cómo lo hacen para no caerse?
Yo camino despacito sobre el hielo y me voy resbalando.
Cuando camino sobre la nieve me hundo y me siento como el Jeti.

- Andan con chalas. ¡Gente loca!

- Se hacen los amables todo el tiempo. Aunque quizás sean amables de forma natural. No sé, quizás soy muy desconfiada.

- Comen cabritas saladas y aunque esto no es exclusivo de este pueblo, no puedo terminar de entenderlo.

- Los conductores de los buses no pescan las embarradas de los otros conductores, los miran con desprecio y se quedan con la micro detenida hasta conseguir lo que quieren, que normalmente es pasar por espacios donde no caben xd

Cuando se me ocurran más los iré agregando :D

domingo, 17 de diciembre de 2017

La nieve.

Desde que empezó el otoño empezó a nevar.

Lo que más me agrada del invierno en este lugar es que hay muchos días soleados, lo que hace que la vida se vea linda incluso cuando hay -20°C.
Lo que no me gusta es que el frío rompe la piel y hace sentir que uno se muere un poco, o que envejece o algo xd

La nena siempre está feliz porque puede jugar con nieve. Supongo que tener ropa adecuada ayuda harto :)

Yo quiero que llegue la primavera, pero falta tanto...

Igual me animo haciendo cosas ricas. Eso hago: cosas ricas para comer.

martes, 7 de noviembre de 2017

El transporte público en Ann Arbor.

La ciudad no tiene metro, lamento romper sus corazones.
En realidad hay tren, pero no me referiré a él porque no sé cómo funciona. Creo que es para moverse a otras ciudad, no dentro de la ciudad.
Lo que sí hay es un sistema de buses que en mi opinión funciona bastante bien, excepto los domingos.

Existen dos tipos de microbuses que es es posible tomar en la ciudad, como no llevo tanto tiempo y desconozco el sistema en profundidad, haré descripciones breves de lo que sé hasta el momento.

TheRide:

El pasaje cuesta 1 dolar con 50 centavos para adultos, y 75 centavos para niños. Uno paga el pasaje en una máquina que hay en el bus y no da vuelto en efectivo, sino que entrega una tarjeta que dice lo que uno tiene de vuelto; por ejemplo: si pago con 10 dólares, me dará una tarjeta que dirá "8,50", y a medida que la uso me descuenta lo correspondiente al valor del pasaje en la misma tarjeta. Es un sistema bastante interesante. Además, uno puede pedir "transfer" que es una tarjeta que sirve para combinar con otro recorrido dentro de los 90 minutos que siguen a ese viaje. Así no se paga el pasaje por cada bus.

Se puede comprar una tarjeta que cuesta 58 dólares, dura 30 días y permite un uso ilimitado de viajes* para adultos, mientras que para los niños cuesta 29 dólares y tiene las mismas ventajas.
 Al parecer los estudiantes y trabajadores de la Universidad de Michigan no pagan por el servicio, ya que usan su tarjeta de la universidad para "pagar" su pasaje en el bus.
Hay muchos recorridos que llevan a distintos lugares. Lo bueno es que en la semana pasa cada 15 minutos, puntualmente, por lo que si uno no se organiza puede ver pasar el bus frente a sus ojos con el deber de esperar los 15 minutos correspondientes al bus que sigue. Hay un horario en que comienzan a pasar cada 30 minutos, creo que es después de las 8, pero no estoy muy segura, y a media noche ya no hay buses. En este pueblo la gente se duerme temprano.



University of Michigan:

La universidad tiene su propio transporte que es distinto al de la ciudad.
Entre otras cosas este es azul. Además, sus recorridos son distintos a los de Ride, la idea es que mueve a los alumnos y trabajadores desde sus viviendas hacia la universidad o el hospital.
Lo más importante de todo es que es gratis para todo el mundo, uno sólo necesita subirse.
Bueno, hay que conocer los recorridos para tomar el bus que más nos sirve.
Dicen que pasa toda la noche, pero como no lo he confirmado.
:D

Saludos!


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* Por supuesto este es el sistema que uso yo :D

viernes, 13 de octubre de 2017

Cervezas.

La verdad es que no soy experta en cervezas, pero he probado muchas en diferentes partes :D

Puedo decir que en variedad de cervezas, tanto los supermercados como los bares, tienen una enorme cantidad de colores, sabores y nacionalidades.
Hay varias de esas que son con frutas y no es caro si lo comparamos con Santiago.
Quizás Santiago es demasiado caro.
Pero por 6 dólares uno puede probar una cerveza nueva en cualquier bar.

Si usted viene, le prometo que lo llevo a los poquitos lugares que conozco para que probemos todo <3

Al principio cometí el error de comprar muchas Bud porque son ridículamente baratas, hasta que me di cuenta que son más malas que las Becker y que en realidad no valía la pena sacrificar tanto en calidad :D

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Universidad de Michigan.

Una de las primeras cosas que vi al llegar a Ann Arbor fueron muchas "M" doradas sobre fondos azules.
¡En serio!
Todo gira en torno a la Universidad de Michigan, y es que al parecer el pueblo fue prácticamente fundado al rededor de la UMich.

Como corresponde a cualquier universidad prestigiosa (?) tiene un hospital, estadio y clubes de diversos deportes con su nombre (y propiedad) y hasta una flota de buses*; por lo que uno en la calle se encuentra con MUCHOS productos con la famosa M, desde tazas hasta carcasas de celular, ropa interior y por supuesto poleras y polerones.

Más de la mitad de las personas con las que uno se cruza en la calle lleva encima algo con la M. Lo más típico son las poleras, pero también mochilas o la botella para el agua.
A veces me da un poco de risa. Me recuerda a la gente del "AGREGUE AQUÍ COLEGIO EMBLEMÁTICO QUE SE DE COLOR" que seguía usando el polerón de su colegio cuando ya había entrado a la U.
Como en Chile no existe ese fanatismo por la universidad que uno sí ve acá, quizás un sticker, qué sé yo, la gente suele canalizar su fanatismo institucional por los polerones de 4°medio con el correspondiente logo del colegio, el nombre de los compañeritos -que dicho sea de paso una odió casi toda la enseñanza media- y algún dibujo más o menos cool.
Algunos ponían la ordinariez de monos con gestos groseros y otros un dibujo que obviamente era representativo de la adolescencia escolar.
En fin.

Igual me dan ganas de comprarme una polera para correr, porque son de telas súpercool para no sudar (?), etc. No sé. Quizás llegue a Chile con muchos recuerdos UMich xd

Repito: si llego a Chile dándome color, wevéeme todo lo que quiera :) 

La arquitectura:

Como usted sabe yo no soy arquitecta, pero siento una profunda admiración por ese trabajo, así que deambulo por la ciudad observando los edificios con ojos grandes de admiración. Creo que hicieron construcciones que son respetuosas con el entorno en general, al menos estéticamente. De impacto ambiental y todo eso no sé nada. Tendré que averiguar.

Como no hay rejas y uno no sabe cuál es el límite entre la calle y los pasillos de la u, así que se siente de alguna forma acogedor.

Seguiré disfrutando de la vista de la ciudad y les contaré las novedades.
Saludos!


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* De esto hablaré in extenso en la entrada sobre el transporte público en Ann Arbor.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Un mes en Ann Arbor.

Hace un mes que llegamos a Ann Arbor y el calor de hoy es casi como el de ese día.

Hice una entrada del clima, pero esto lo supera.
Se supone que empezará el otoño y sí, los árboles están menos verdes. Ya se empieza a ver el amarillo y el anaranjado en ellos.

Hay días en que hace un poco de frío y otros en que llueve todo el día. Hoy hace calor y creo que de alguna forma eso es bueno para mí.

Al final, y contra todo lo que queríamos, Sofía tendrá que ir al colegio acá.
Quizás sea lo mejor porque se relacionará con otros niños y aprenderá inglés.
Espero que sea una gran experiencia para ella. Lo deseo con todo mi corazón.
Tuvimos que conseguir una lonchera y algunas cosas para que lleve comida, pero nos olvidamos de los útiles porque en el cole le dan todo. HERMOSO.

Yo avanzo con el inglés. De a poco me atrevo a decir más cosas. Entiendo casi todo lo que me hablan, aunque entenderle a Audrey (mi tutora de inglés) es un desafío. Ella es tímida, a diferencia de la mayoría de los gringos que hemos visto o conocido. Entonces habla bajito. Además, su pronunciación es MUY gringa, me contó que era del "sur", que es enorme, así que no sé... Me había propuesto entenderle todo antes de fin de año, pero ayer nos contó que no podrá ir más. Una pena. Debo encontrar un nuevo desafío...

De a poco tenemos cosas de cocina -aparte de los platos, tazas y un par de ollas- por lo que podemos cocinar cosas más ricas. Además descubrimos cómo funcionada el horno -descubrimos que tenemos horno xd- y es genial.

Hemos logrado organizar nuestros horarios con Nico de manera casi perfecta.
Jjajajajaja
Es gracioso, pero bkn porque desde que la nena nació hemos organizado nuestros horarios bacanmente, pero igual hemos tenido ayuda de nuestras mamás. Acá es solos todo. Por lo que el logro se valora distinto.

Agradecemos siempre, día a día, el cariño de la gente que nos rodea.
La buena onda.
Estar juntos y tranquilos.

Ha sido un buen primer mes.


domingo, 17 de septiembre de 2017

Winter is coming.

Se supone que acá es verano.

Resulta que cuando llegamos era verano con todo lo que uno puede esperar: altas temperaturas, el sol quemándonos la cara en las caminatas familiares al punto que una de las primeras cosas que hicimos fue entrar a una farmacia y comprar un bloqueador solar; las poleras mojadas, y todas esas cosas. Eso la primera semana porque la segunda ya teníamos lluvia torrencial, relámpagos y truenos.

El verano se nos va, ¡se nos va! como el agua entre los dedos y no lo podemos evitar.

Pronto lo verde será todo café, naranja o amarillo y el cielo dejará el hermoso celeste que lo caracteriza para dar paso a esos cielos grises que anuncian tormentas y otras miserias.

Ok.
Dramaticé.

Me pasa que prefiero el verano y la primavera.
El invierno siempre me ha parecido melancólico en sí mismo. 
Nací en invierno y pasé mucho frío.

Para mí esa imagen de gente feliz bajo la lluvia y corriendo alegre en polerita a través del viento es un cliché que crearon personas que no pasaron nunca frío y que nunca sufrieron porque en invierno la lluvia les convertía el piso de tierra en barrial, o porque el agua se les filtraba por las rendijas de las tablas mal puestas que eran sus casas y les mojaba el cartón que se usaba de aislante.

En serio, no me gusta llorar miserias y creo que el que algunos hayamos pasado esas cosas no es culpa de ustedes, en algunos casos ni siquiera de nuestros padres, quienes al menos nos proporcionaban lo básico para vivir dentro de sus precarias posibilidades.
Mi crítica siempre ha sido a un sistema que de manera inexplicable logra manejar todo para mantener la mayor parte del tiempo posible a los pobres en ese estado de miseria y a la llamada clase media en un estado en que se sienten mejores porque ahora tienen piso de cerámica y estufa a gas; atrás dejaron el brasero y el piso de tierra, obviando que eso los endeudó hasta el fin de los días. Porque claro, en Chile se es pobre porque no te dan crédito para comprar la casa a 50 años plazo, y porque no te dan tarjetas para comprar la comida del super y la ropa en 12 cuotrasPrecioContado. Sólo eso diferencia a los pobres de los clase media: el acceso a crédito. El resto son diferencias mínimas. No nos creamos el cuento.

En fin.
Me desvié del tema. Debe ser esa melancolía de otoño que me pone más puntuda.


Winter is coming, y espero que no traiga caminantes ni dragones blancos.

Lo que sí traerá, dicen, es mucho frío, viento y nieve.
Lo bueno y lindo de todo eso es que tendremos una blanca navidad. Por lo que la nena andará fascinada haciendo monos de nieve. Ya está almacenando semillas de diversos tamaños y árboles que ella piensa que le pueden servir para los monos de nieve que planea hacer y eso la pone contenta con el asunto.


Ahora haré una breve descripción dramática de lo que se llevará la llegada del invierno:

Desde que llegamos, excepto los días que llueve mucho, porque no salimos; hemos visto que la gente acá es muy deportista. Todo el día y en todas las zonas por las que transitamos, vemos a personas de distintas edades practicando deportes, lo más común es correr. 
Vemos mucha gente corriendo. 
A la nena le ha llamado la atención especialmente el ver a tantos hombres corriendo semidesnudos. Debe ser el calor o una cosa cultural, pero las mujeres corren en short y poleras ajustadas que en Chile no es posible ver en la calle (por el acoso y toda esa incomodidad); y los hombres suelen correr en unos shorts minúsculos y ajustados y sin polera. Dejando a vista y paciencia de todos sus brazos y sus torsos que parecen de película de superhéroes*.

El cielo celeste: juro que una de las cosas que más me impresionó el primer día fue el cielo celeste. Crecí en Santiago y el smog sólo nos deja disfrutar del cielo celeste cuando se despeja después de llover; ahí podemos disfrutar de las bondades naturales de la ciudad. Vemos la cordillera nevada y los colores destacan de una manera bellísima. 
Si usted es de regiones o de otras ciudades de Chile también ha disfrutado cielos celestes, pero yo nunca vi tantos días cielos celestes como acá. Llevamos más de 3 semanas y en vacaciones, cuando me iba a otras regiones nunca eran más de dos semanas.

Lo bueno es que aún queda algo de calor.
Los días han estado soleados, pero el clima tiene sus recaídas y de pronto le da la locura y llueve a mares y al otro día sol y calor.
Hay que andar con polerón y paraguas por si acaso.
Tuve que sacrificarme y me compré un paraguas. Usted que me conoce sabe que me cargan, pero porque los encuentro medios asesinos y la gente siempre la atropella a una con su paraguas. Acá, como hay espacio, uso uno precioso con diseños de Monet. Para andar con estilo po', como corresponde XD

Me despido y pronto actualizaré según las peticiones.
Les abrazo a la distancia.

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*Dejo en claro que a mí esos tipos nunca me han gustado. 
Onda, no me gustan los gallos musculosos, me dan risa más bien, porque me recuerdan a mucha gente que he conocido en mi vida que se desvive por los brazos que ellos creen perfectos y dejan de lado harto más que tiene la vida. En fin. Es cosa de cada uno a qué dedica su tiempo, yo escribo por ejemplo, el punto es -y no sé por qué lo defiendo si no le importa a nadie más que a mí-, dejarán de verse en la calle. Fin.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Ann Arbor como destino residencial.

En lo poco que llevo acá tengo la idea de que Ann Arbor no es lo que podemos decir un destino turístico en sí. No se trajeron la mitad de las civilizaciones antiguas de otros lados ni han armado torres de fierro*.

No es por destruir las ilusiones de mi pipol, pero esta tranquila ciudad -o lo que es más preciso, lo que he visto de ella hasta ahora- no es lo que yo entiendo por destino turístico.

La ciudad es relativamente nueva y casi todo gira en torno a la Universidad de Michigan**.
[El otro día, y para seguir contrariando a Nico, con Alex y Erin*** llegamos a la conclusión de que Ann Arbor es una villa. Ya no pueblo].

Tengo la idea de que la ciudad está hecha más bien para vivir tranquilamente. Es linda, ordenada y cómoda.

Hay parques, hartos y lindos.

El sistema de transporte público**** funciona bien, tiene horarios claros y normalmente no se atrasa, pero es lento. De hecho para nosotros ir al centro caminando toma sólo 5 minutos más que ir en bus.
No hay metro, así que pierda sus esperanzas.

De todas formas andar en bus permite conocer y ver desde otra perspectiva todo.

Al parecer acá la gente se mueve mucho más en auto que en bus, lo que proporciona asientos libres en el transporte público. Aunque en realidad todo esto es una suposición ya que tampoco es que se vean muchos autos en la ciudad. Las calles están bastante despejadas.
Creo que me he malacostumbrado a esa tranquilidad porque el otro día iba en un "taco", era como una cuadra y media de autos y menos de 10 minutos salir de ahí y me estresó un poco. Y bueno, todos sabemos lo absurdo que es esto cuando uno ha vivido casi toda su vida en Santiago, donde se puede estar tranquilamente 50 minutos (todos los días) en un par de cuadras. Así que sí, lo reconozco: me estoy mal acostumbrando.
Volveré como esa gente detestable que después de unos años (algunos hasta después de algunas semanas), llegan a Chile diciendo "en -agregue acá país o ciudad primermundista con la que la gente se da color- no pasaban estas cosas"; a esto agréguele el tonito de arrogancia con el que la gente normalmente vuelve a Chile y tendrá la peor imagen. Usted es libre de wevearme como corresponde si caigo en ese personaje detestable que le describo :D

Edificios: 

Los edificios son hermosos. El contraste entre lo verde que es casi todo el entorno lleno de pasto y árboles enormes, y los edificios color ladrillo o beige es realmente impresionante. Un deleite a la vista.
Se nota que todo está bien diseñado y como soy muy mala tomando fotos (esto ha sido motivo de burla entre mis amigos, pero piense usted que no tuve acceso a una cámara hasta que ya fui adulta, así que perdónenme la vida), me tomo la libertad de poner fotos prestadas de la maravillosa internet y pondré descripciones ordinarias. Aún no me aprendo los nombres, pero diré cosas básicas, muy básicas, no se haga expectativas.

Edificio lindo que veo todos los días cuando voy a la oficina de Nico.

Este es el Michigan Union. Acá es muy común ver edificios llenos de enredaderas y es hermoso, hermoso todo.

Edificio no tan bonito.
En realidad no es feo, pero es que los edificios son tan bonitos que me parece un despropósito una construcción así. En cualquier caso, le tengo cariño a estos edificios porque son los que están al frente de mi barrio, y pertenecen al hospital. El hospital es GIGANTE, y sí, merece la mayúscula para que se entienda lo realmente grande que es. No entraremos en los detalles de los valores de la u, la distribución del dinero, etc., porque desconozco cómo funciona. Si usted se maneja es libre de instruirme. Sólo sé que la universidad es carísima, y como la atención de salud también lo es, tenemos una buena combinación para que el hospital de la universidad sea lo grande que es.

Aún no vamos al estadio, pero he pasado por afuera porque me queda de camino a una biblioteca que visito los miércoles. Lo que sí sé es que es uno de los más grandes de EEUU. Acá una imagen para que se haga una idea. Y bueno, es bonito. Nada que agregar.

Esta es una visión de lo que yo creo que es el patio central. Porque ahí he visto las protestas y las reuniones de jovencitos que invitan al mundo a participar de sus actividades. Yo lo he visto rodeado de verde, pero estos árboles de la foto son de invierno.

Parques: hay varios porque como ya les dije, este es un pueblo de parques, pero no he podido ir mucho. De momento el Nichols Arboretum es lo que puedo mostrarles. Esta foto también es de internet. Pero la que está abajo, la primera entrada de Ann Arbor, la tomó Nico y es la entrada al parque.

Limpieza: 

Una de las primeras cosas que me sorprendió es lo limpio que está todo. Incluso en la universidad -que no tiene rejas-, todos los rayados son con tizas de colores y anuncian tanto reuniones de fraternidades (fiestas) como reuniones de organizaciones que protestan contra Trump o que piden inclusión de género, étnica, etc.

Yo no he visto gente limpiando en la calle, pero me imagino que alguien limpiará de vez en cuando.

(Acá iba un párrafo que eliminé en lo que he llamado "Autocensura". Este es el párrafo autocensurado número 1. Por si algún día publico la entrada con los párrafos autocensurados).

Me gusta que se vea limpio, verde y que los edificios sean arquitectónicamente bellos.
No sé de arquitectura en realidad, o sea, lo básico, no soy experta, pero los edificios del centro me recuerdan mucho a algunos edificios de Praga.

En fin, repito, no sé si Ann Arbor sea de esos destinos turísticos que la gente pueda poner en su top ten del mundo, siempre estará antes París, Bangkok o Guiza, qué sé yo. Lo seguro es que es un lindo lugar para vivir y transitar a diario:
Es tranquilo, silencioso -al menos de ruido humano, los bichitos son escandalosos- y en mi opinión, bastante seguro. He caminado de noche sola sin temor a ser secuestrada ni asaltada. Quizás para mí no es tan difícil en todo caso, me crié en Cerrillos, en la que todos decían era la "población más flaite" de la zona. Entonces, mirando desde ahí, es fácil sentirse segura en cualquier parte. Aunque honestamente Los Presidentes era bien segura en general. En ese tiempo a lo que más le temía -en la calle- era a los carabineros que pasaban en sus "rondas" y que me invitaban a pasear con ellos. Ojo que iba al colegio, por lo que era atroz el medio que me daban.

Siéntase bienvenido a Ann Arbor, la gente es amable y hay una pequeña comunidad de chilenos dispuestos a pasarlo bien.

De eso hablaré la otra semana supongo, ya que este sábado celebraremos las Fiestas en un parque acá.

Usted que me conoce sabe que patriota no soy, ZeusMeLibre; pero me gustan las celebraciones y los grupos de gente buena onda, así que vamos con entusiasmo.

Saludos a todos <3
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* Me gusta mucho decirle así a la Tour Eiffel.

** Que será el capítulo de otra entrada. La umich es el centro en tantos sentidos.

***Alex es el griego amigo de Nico y Erin es su polola gringa. Ella merece una entrada aparte. <3

****Haré una entrada sólo con el asunto del sistema de transporte.

jueves, 7 de septiembre de 2017

17 días en Ann Arbor.

Estoy aquí escribiendo en este blog después de mucho tiempo.
Es a pedido del público <3
Así que por ustedes, se vienen las aventuras en Ann Arbor*.
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Muchas personas me han preguntado cómo va Ann Arbor.

Les contaré lo que recuerdo desde el primer día:

Venía en un avión muy nerviosa. Quienes conocen la historia, saben que el fin de semana antes de venirme fue, por decir lo menos, intenso.

Usted que desconoce los hechos, por favor no piense que soy una histérica. La verdad es que el viaje en sí me tenía bastante tranquila.

Sentí que lo estábamos haciendo todo bien. Teníamos un plan y después de tanto ir y venir uno se empieza a organizar mejor con las maletas y todo el show de viajar por harto tiempo. Porque claro, uno se va de vacaciones y qué lleva: el traje de baño, bloqueador solar, una toalla de playa, una chaqueta/chaleco por si hace frío; pero cuando uno se va a vivir a otro país un rato debe preocuparse de llevar todo lo básico, además de algunas cosas que no sabe si será fácil obtener en el nuevo país, vale decir: paracetamol, la crema que no me da alergia, etcétera.

Eso estaba todo relativamente organizado, y salvo los incidentes de despedida, todo iba muy bien.

En el aeropuerto donde hubo escala, que fue el de Miami, sentí un horrible calor húmedo que me hizo dudar si quiero o no volver a esa ciudad. La verdad es que sí quiero, pero ese día fue medio traumático. Además que venía con los achaques de no haber dormido y todo eso que es bien agotador para mí.

Cuando por fin tomamos el avión a Detroit venía más tranquila. Ahí tuvimos que tomar un taxi hasta Ann Arbor. Se supone que se puede hacer en bus o tren, pero como veníamos cansados, con maletas y sin conocer la ciudad, tomar un taxi fue una super buena decisión. Ya nos había pasado eso de andar dando jugo por una ciudad desconocida con maletas y una niña. La niña se porta bien, pero evidentemente es un sinsentido hacerla pasar por esas penurias innecesarias, además, ella tampoco durmió en todo el camino, por lo que apenas llegamos a Detroit se acomodó como pudo en un asiento y se puso a dormir mientras con Nico decidíamos qué hacer (eso fue antes de tomar el taxi).

Como el departamento al que veníamos estaba vacío, tomamos otra buena decisión y la primera noche la pasamos en un hotel chiquitito en las afueras. Así pudimos descansar y armarnos de valor para venirnos al departamento que será nuestra residencia un año en Ann Arbor.

La primera impresión de la ciudad: 
Me pareció muy verde y grande. Hacía calor y me sentía un poco ahogada, pero no podía entender que hubiera tanto espacio.
Las veredas son anchas y hay árboles por todos lados. Un peatón puede compartir la vereda tranquilamente con un ciclista porque el espacio alcanza para todos. Nada de andar luchando por los espacios como en las ciudades donde las veredas son enanas y todos corren, sí, me refiero a Santiago.

Más que ciudad me pareció un pueblo grande. Nico defiende a brazo partido la calidad de ciudad de este lugar, pero con Alex (que es un griego que Nico conoce de otros lados y con quien nos juntamos acá), coincidimos en que sólo es un pueblo muy moderno y con cosas/lugares lindos. La gente es amable y demasiado relajada para que considerarla ciudad**.

La primera impresión del departamento:
El departamento está ubicado en un sector muy tranquilo. Al principio daba la impresión de deshabitado, pero en realidad es un complejo donde las personas andan muy tranquilas simplemente.

El departamento es amplio, bueno, considerando que viví en un departamento relativamente pequeño en Santiago y en unos departamentos cada vez más minúsculos en París***, este lugar para mí es una mansión.
Más que nada tenía pocas expectativas, así que no era muy difícil superarlas. De cualquier forma es lindo y amplio. De a poco hemos ido poniendo lo más esencial: camas, sillas, etc.
La primera semana fue de compras. Creo que lo pasamos bien yendo de compras los tres. Nos sirvió para distraernos y para elegir entre todos lo que queremos usar el tiempo que estemos acá.

Gracias por leer este breve resumen.

J.
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*Así, dándome color.

** Siéntase libre de pensarme como una desagradable, a estas alturas me da igual :P
Además acá en ninguna parte usted puede leer que considere mejor una u otra, simplemente las ciudades y los pueblos tienen dinámicas diferentes. Nadie puede decirme que son iguales, y cuando uno va a un pueblo nota esa quietud de pueblo que en las ciudades no es posible. Quizás cuando pienso en ciudades pienso por defecto en las capitales, pero claro, todas las que conozco son agitadas. Es triste y real.

*** El tamaño de los departamentos en París depende mucho de lo que uno pueda pagar y de la ubicación. Considerando valores similares, el departamento que estaba más lejos del centro era como el triple del departamento donde vivimos en el centro. Lo bueno de vivir en el centro es que uno llega caminando a todas partes. Así que el "sacrificio" fue poco.
Bueno, vivimos en París, qué puede tener eso de sacrificado dirá usted, pero tiene harto, créame.
:P

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