domingo, 14 de julio de 2019

(Anti)anécdota de cumpleaños.

Mi cumpleaños fue bacán. 
Por primera vez en mucho tiempo fue un evento que esperé, que pensé mucho y para el que me hice regalos (me compré una camarita con la que llevo jugando toda la semana y que la Mona me está enseñando a usar) y me dejé regalonear por quienes están más cerca.

Extrañé a mi mamá, a mis hermanitos, a mi familia que quiero y me quiere, a mis amigues, pero con la parte de la familia que está conmigo (la nena y el guapo) y con las nuevas amistades, no tengo cómo quejarme. 
Me siento inmensamente rodeada de amor y es bacán y hermoso sentir que personas tan geniales tengan una buena opinión de mí y hasta que me hayan agarrado cariño. Las cosas de la vida.

Comí cosas ricas, me reí mucho y bailé dándolo todo porque correspondía.

El antro que nos recibe los sábados y donde hasta la dj nos saluda (porque pueblo chico y no hay cómo pasar piola si uno se encuentra a la misma gente en el supermercado, en el centro, en las actividades escolares y la disco) estaba lleno de la gente que ya ubicamos y de la música que nos gusta y en un momento en que esta cuerpa maltratada ya no daba más de perreo, salí a "tomar aire" porque la calocha  el calor en ese lugar no daba más.

Siempre salimos al balcón que da a la escalera a conversar, fumar*, respirar profundo y seguir.
Normalmente se acerca algune chiquille a meter conversa o a comentar algo de cómo bailamos y cosas que en general son bien amables. 
En un momento todo el mundo se había devuelto a la pista de baile y me quedé sola con un wn, un gringo. El wn me empezó a hablar y como estaba curao y no le entendí me tuvo que repetir lo que estaba diciendo. Seguí sin entenderle, pero le pregunté amable si estaba bien y el wn se fue en volá y empezó a decirme que por qué le preguntaba eso, que ese era asunto suyo y que qué onda. Le pedí disculpas y dejé de hablarle y empezó a acercarse a mí y me dijo algo que no tenía sentido para mí: puedo hacerte lo que quiera. 
Me asusté y le dije que me disculpara, que no entendía qué decía y me empezó a decir que él no me entendía a mí porque yo no sabía ni hablar entre otras cosas que recuerdo vagamente. Me avergoncé mucho y de pronto se acercó un chiquillo que había estado cerca por un rato y me preguntó qué pasaba, le dije que no sabía, que no entendía, y me empezó a decir que no me preocupara, que ese wn estaba curado y que lo ignorara, y trató de que el wn se fuera. Llegaron más locos y el wn terminó yéndose y yo también.

Me fui corriendo.
Avergonzada y triste porque sentía que había hecho algo mal, que yo era el problema. 

Mi querida Mona se percató de la situación y fue a ver qué me pasaba y me acompañó afuera donde le conté lo que había pasado probablemente con mejores detalles que ahora. Estábamos en eso cuando el wn pasa junto a nosotras gritando algo así como "What fucking language do you speak?!", y la Mona, cual caballera desfacedora de entuertos le grita al ql que le faltaba viajar y algún improperio en inglés.
El wn se fue y nosotras volvimos a la parte del balcón y estaba mi defensor, al que apodamos el "ojitos de piscina" y le dije que muchas gracias por ayudarme y los amigos empezaron a preguntar qué onda hasta que de pronto estábamos rodeades de gente que preguntaba qué pasaba y se indignada ante la narración del Ojitos de piscina. 
Todos empezaban a preguntarme si me sentía bien, si me podían abrazar y si necesitaba algo. Yo les iba explicando a todos siempre que estaba bien, que sólo me daba pena pensar en que esas cosas pasen y que haya gente así. Todos se disculpaban, me decían que no deberían pasar cosas así y todos me ofrecían apoyo, apañe y protección. Fue realmente reconfortante porque ya no éramos solo la Mona y yo puteando al wn; había un grupo de personas, de distintos colores, edades, expresiones, que se apañaba y que coincidía en lo molesto de la situación. Que compartía la impotencia y que se daba cuenta de que el wn era racista y machista. 

En algún momento de las narraciones la Mona me contó una parte que yo me perdí de mi propia situación inicial, y es que al parecer el gringo estaba tratando de jotearme y como no le resultó se enojó y no encontró nada mejor que recurrir a lo más evidente para "insultarme": el racismo.
Pasé de ser una latina deseable a ser una sudaca estúpida.

Me han dicho muchas veces que el acento latino les gusta, pero en realidad a los gringos blancos heteros lo que les gusta es la fantasía que le han vendido de la latina de caderas grandes y gozadora, pero sumisa, a lo JLo en sus películas. La fantasía de la latina que les va a dar la pasá porque son gringos.

Y la weá me molesta aún más - y pienso en todas esas veces que weones me han dicho weás que me han incomodado y en que he podido defenderme, o al menos putearlos porque hablamos el mismo idioma y porque perfectamente puedo decir algo que los avergüence de vuelta en español-; pero en inglés me cohibí. 
Me dio vergüenza que el wn dijera que no se me entendía nada. Me dio vergüenza el miedo que me produjo que dijera que podía hacer lo que quisiera; y cómo, para variar un hombre hetero, sentía que su impulso y estupidez eran lo que valía, y que la persona que estaba ahí en frente, yo, daba tan lo mismo que él podía decir (siempre pueden decir) la weá que se le antojara. Y luego llegar a decirme weás ofensivas como respuesta a la frustración de que su "joteo" no le resultara.
Y pienso en todas las veces que en Chile me dijeron que era la weona más rica y cuando no los pescaba me decían que me creía la muertefeaculiá.
Pienso en cómo esas formas, esas frases -y aunque he intentado que no me afectaran- sí me afectan, porque más allá de que importe bien poco si me encuentran fea, encuentro que a estas alturas de la vida cualquiera de nosotras debería poder caminar tranqui por la calle sin el temor de no alcanzar a llegar a la casa. 
Porque cada una de nosotras, independiente de si es blanca o "color people " (like me) debería poder estar tranqui en un bar, en una disco, en un carrete, en el colegio, en la universidad, en el supermercado, a la vuelta de la esquina por la chucha! sin el miedo de que un wn aburrido y frustrado la putee porque no le responde positivamente sus requerimientos sexuales.
Porque cada una de nosotras, independiente de si es la vivaimagen de lo que canon dicta**, o de si es "femenina" o de si es camiona, o de si parece lesbiana o no -porque BI!- debería poder estar tranqui en cualquier parte del mundo sin el temor de que la discrimine y violente un machito herido.

Pero estoy bien. No pasó nada. Estaré mejor siempre y estaré mejor cada vez que vea y sienta cómo entre nosotras nos apoyamos, nos apañamos, nos disculpamos, aprendemos a perdonarnos el no ser lo suficientemente buenas, porque en realidad ninguna debería sufrir por no serlo. Porque en realidad a todas debería darnos lo mismo lo que digan los demás, pero a veces, cuando se anda sensible porque el cumpleaños lejos de la mamá da penita, y porque mercurio retrógado dijo la Mona, y porque una es persona wn, a veces, da pena que un wn trate de disminuirnos sólo porque puede.



Al final lo pasé bien.
El amanecer nos pilló por sorpresa y empecé los treinta y cuatro llenos de aventuras y sentimientos encontrados. Llenos de penas, porque la vida, pero también llenos de amor y regaloneo intenso. Llenos de gente a la que querer.


*Esto es igual raro ahora porque dejé de fumar hace meses y sigo extrañando prender un pucho.

**Aunque qué paja :P

Hay más anécdotas de mi cumple. Esta es la fome.

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