domingo, 17 de diciembre de 2017

La nieve.

Desde que empezó el otoño empezó a nevar.

Lo que más me agrada del invierno en este lugar es que hay muchos días soleados, lo que hace que la vida se vea linda incluso cuando hay -20°C.
Lo que no me gusta es que el frío rompe la piel y hace sentir que uno se muere un poco, o que envejece o algo xd

La nena siempre está feliz porque puede jugar con nieve. Supongo que tener ropa adecuada ayuda harto :)

Yo quiero que llegue la primavera, pero falta tanto...

Igual me animo haciendo cosas ricas. Eso hago: cosas ricas para comer.

martes, 7 de noviembre de 2017

El transporte público en Ann Arbor.

La ciudad no tiene metro, lamento romper sus corazones.
En realidad hay tren, pero no me referiré a él porque no sé cómo funciona. Creo que es para moverse a otras ciudad, no dentro de la ciudad.
Lo que sí hay es un sistema de buses que en mi opinión funciona bastante bien, excepto los domingos.

Existen dos tipos de microbuses que es es posible tomar en la ciudad, como no llevo tanto tiempo y desconozco el sistema en profundidad, haré descripciones breves de lo que sé hasta el momento.

TheRide:

El pasaje cuesta 1 dolar con 50 centavos para adultos, y 75 centavos para niños. Uno paga el pasaje en una máquina que hay en el bus y no da vuelto en efectivo, sino que entrega una tarjeta que dice lo que uno tiene de vuelto; por ejemplo: si pago con 10 dólares, me dará una tarjeta que dirá "8,50", y a medida que la uso me descuenta lo correspondiente al valor del pasaje en la misma tarjeta. Es un sistema bastante interesante. Además, uno puede pedir "transfer" que es una tarjeta que sirve para combinar con otro recorrido dentro de los 90 minutos que siguen a ese viaje. Así no se paga el pasaje por cada bus.

Se puede comprar una tarjeta que cuesta 58 dólares, dura 30 días y permite un uso ilimitado de viajes* para adultos, mientras que para los niños cuesta 29 dólares y tiene las mismas ventajas.
 Al parecer los estudiantes y trabajadores de la Universidad de Michigan no pagan por el servicio, ya que usan su tarjeta de la universidad para "pagar" su pasaje en el bus.
Hay muchos recorridos que llevan a distintos lugares. Lo bueno es que en la semana pasa cada 15 minutos, puntualmente, por lo que si uno no se organiza puede ver pasar el bus frente a sus ojos con el deber de esperar los 15 minutos correspondientes al bus que sigue. Hay un horario en que comienzan a pasar cada 30 minutos, creo que es después de las 8, pero no estoy muy segura, y a media noche ya no hay buses. En este pueblo la gente se duerme temprano.



University of Michigan:

La universidad tiene su propio transporte que es distinto al de la ciudad.
Entre otras cosas este es azul. Además, sus recorridos son distintos a los de Ride, la idea es que mueve a los alumnos y trabajadores desde sus viviendas hacia la universidad o el hospital.
Lo más importante de todo es que es gratis para todo el mundo, uno sólo necesita subirse.
Bueno, hay que conocer los recorridos para tomar el bus que más nos sirve.
Dicen que pasa toda la noche, pero como no lo he confirmado.
:D

Saludos!


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* Por supuesto este es el sistema que uso yo :D

viernes, 13 de octubre de 2017

Cervezas.

La verdad es que no soy experta en cervezas, pero he probado muchas en diferentes partes :D

Puedo decir que en variedad de cervezas, tanto los supermercados como los bares, tienen una enorme cantidad de colores, sabores y nacionalidades.
Hay varias de esas que son con frutas y no es caro si lo comparamos con Santiago.
Quizás Santiago es demasiado caro.
Pero por 6 dólares uno puede probar una cerveza nueva en cualquier bar.

Si usted viene, le prometo que lo llevo a los poquitos lugares que conozco para que probemos todo <3

Al principio cometí el error de comprar muchas Bud porque son ridículamente baratas, hasta que me di cuenta que son más malas que las Becker y que en realidad no valía la pena sacrificar tanto en calidad :D

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Universidad de Michigan.

Una de las primeras cosas que vi al llegar a Ann Arbor fueron muchas "M" doradas sobre fondos azules.
¡En serio!
Todo gira en torno a la Universidad de Michigan, y es que al parecer el pueblo fue prácticamente fundado al rededor de la UMich.

Como corresponde a cualquier universidad prestigiosa (?) tiene un hospital, estadio y clubes de diversos deportes con su nombre (y propiedad) y hasta una flota de buses*; por lo que uno en la calle se encuentra con MUCHOS productos con la famosa M, desde tazas hasta carcasas de celular, ropa interior y por supuesto poleras y polerones.

Más de la mitad de las personas con las que uno se cruza en la calle lleva encima algo con la M. Lo más típico son las poleras, pero también mochilas o la botella para el agua.
A veces me da un poco de risa. Me recuerda a la gente del "AGREGUE AQUÍ COLEGIO EMBLEMÁTICO QUE SE DE COLOR" que seguía usando el polerón de su colegio cuando ya había entrado a la U.
Como en Chile no existe ese fanatismo por la universidad que uno sí ve acá, quizás un sticker, qué sé yo, la gente suele canalizar su fanatismo institucional por los polerones de 4°medio con el correspondiente logo del colegio, el nombre de los compañeritos -que dicho sea de paso una odió casi toda la enseñanza media- y algún dibujo más o menos cool.
Algunos ponían la ordinariez de monos con gestos groseros y otros un dibujo que obviamente era representativo de la adolescencia escolar.
En fin.

Igual me dan ganas de comprarme una polera para correr, porque son de telas súpercool para no sudar (?), etc. No sé. Quizás llegue a Chile con muchos recuerdos UMich xd

Repito: si llego a Chile dándome color, wevéeme todo lo que quiera :) 

La arquitectura:

Como usted sabe yo no soy arquitecta, pero siento una profunda admiración por ese trabajo, así que deambulo por la ciudad observando los edificios con ojos grandes de admiración. Creo que hicieron construcciones que son respetuosas con el entorno en general, al menos estéticamente. De impacto ambiental y todo eso no sé nada. Tendré que averiguar.

Como no hay rejas y uno no sabe cuál es el límite entre la calle y los pasillos de la u, así que se siente de alguna forma acogedor.

Seguiré disfrutando de la vista de la ciudad y les contaré las novedades.
Saludos!


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* De esto hablaré in extenso en la entrada sobre el transporte público en Ann Arbor.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Un mes en Ann Arbor.

Hace un mes que llegamos a Ann Arbor y el calor de hoy es casi como el de ese día.

Hice una entrada del clima, pero esto lo supera.
Se supone que empezará el otoño y sí, los árboles están menos verdes. Ya se empieza a ver el amarillo y el anaranjado en ellos.

Hay días en que hace un poco de frío y otros en que llueve todo el día. Hoy hace calor y creo que de alguna forma eso es bueno para mí.

Al final, y contra todo lo que queríamos, Sofía tendrá que ir al colegio acá.
Quizás sea lo mejor porque se relacionará con otros niños y aprenderá inglés.
Espero que sea una gran experiencia para ella. Lo deseo con todo mi corazón.
Tuvimos que conseguir una lonchera y algunas cosas para que lleve comida, pero nos olvidamos de los útiles porque en el cole le dan todo. HERMOSO.

Yo avanzo con el inglés. De a poco me atrevo a decir más cosas. Entiendo casi todo lo que me hablan, aunque entenderle a Audrey (mi tutora de inglés) es un desafío. Ella es tímida, a diferencia de la mayoría de los gringos que hemos visto o conocido. Entonces habla bajito. Además, su pronunciación es MUY gringa, me contó que era del "sur", que es enorme, así que no sé... Me había propuesto entenderle todo antes de fin de año, pero ayer nos contó que no podrá ir más. Una pena. Debo encontrar un nuevo desafío...

De a poco tenemos cosas de cocina -aparte de los platos, tazas y un par de ollas- por lo que podemos cocinar cosas más ricas. Además descubrimos cómo funcionada el horno -descubrimos que tenemos horno xd- y es genial.

Hemos logrado organizar nuestros horarios con Nico de manera casi perfecta.
Jjajajajaja
Es gracioso, pero bkn porque desde que la nena nació hemos organizado nuestros horarios bacanmente, pero igual hemos tenido ayuda de nuestras mamás. Acá es solos todo. Por lo que el logro se valora distinto.

Agradecemos siempre, día a día, el cariño de la gente que nos rodea.
La buena onda.
Estar juntos y tranquilos.

Ha sido un buen primer mes.


domingo, 17 de septiembre de 2017

Winter is coming.

Se supone que acá es verano.

Resulta que cuando llegamos era verano con todo lo que uno puede esperar: altas temperaturas, el sol quemándonos la cara en las caminatas familiares al punto que una de las primeras cosas que hicimos fue entrar a una farmacia y comprar un bloqueador solar; las poleras mojadas, y todas esas cosas. Eso la primera semana porque la segunda ya teníamos lluvia torrencial, relámpagos y truenos.

El verano se nos va, ¡se nos va! como el agua entre los dedos y no lo podemos evitar.

Pronto lo verde será todo café, naranja o amarillo y el cielo dejará el hermoso celeste que lo caracteriza para dar paso a esos cielos grises que anuncian tormentas y otras miserias.

Ok.
Dramaticé.

Me pasa que prefiero el verano y la primavera.
El invierno siempre me ha parecido melancólico en sí mismo. 
Nací en invierno y pasé mucho frío.

Para mí esa imagen de gente feliz bajo la lluvia y corriendo alegre en polerita a través del viento es un cliché que crearon personas que no pasaron nunca frío y que nunca sufrieron porque en invierno la lluvia les convertía el piso de tierra en barrial, o porque el agua se les filtraba por las rendijas de las tablas mal puestas que eran sus casas y les mojaba el cartón que se usaba de aislante.

En serio, no me gusta llorar miserias y creo que el que algunos hayamos pasado esas cosas no es culpa de ustedes, en algunos casos ni siquiera de nuestros padres, quienes al menos nos proporcionaban lo básico para vivir dentro de sus precarias posibilidades.
Mi crítica siempre ha sido a un sistema que de manera inexplicable logra manejar todo para mantener la mayor parte del tiempo posible a los pobres en ese estado de miseria y a la llamada clase media en un estado en que se sienten mejores porque ahora tienen piso de cerámica y estufa a gas; atrás dejaron el brasero y el piso de tierra, obviando que eso los endeudó hasta el fin de los días. Porque claro, en Chile se es pobre porque no te dan crédito para comprar la casa a 50 años plazo, y porque no te dan tarjetas para comprar la comida del super y la ropa en 12 cuotrasPrecioContado. Sólo eso diferencia a los pobres de los clase media: el acceso a crédito. El resto son diferencias mínimas. No nos creamos el cuento.

En fin.
Me desvié del tema. Debe ser esa melancolía de otoño que me pone más puntuda.


Winter is coming, y espero que no traiga caminantes ni dragones blancos.

Lo que sí traerá, dicen, es mucho frío, viento y nieve.
Lo bueno y lindo de todo eso es que tendremos una blanca navidad. Por lo que la nena andará fascinada haciendo monos de nieve. Ya está almacenando semillas de diversos tamaños y árboles que ella piensa que le pueden servir para los monos de nieve que planea hacer y eso la pone contenta con el asunto.


Ahora haré una breve descripción dramática de lo que se llevará la llegada del invierno:

Desde que llegamos, excepto los días que llueve mucho, porque no salimos; hemos visto que la gente acá es muy deportista. Todo el día y en todas las zonas por las que transitamos, vemos a personas de distintas edades practicando deportes, lo más común es correr. 
Vemos mucha gente corriendo. 
A la nena le ha llamado la atención especialmente el ver a tantos hombres corriendo semidesnudos. Debe ser el calor o una cosa cultural, pero las mujeres corren en short y poleras ajustadas que en Chile no es posible ver en la calle (por el acoso y toda esa incomodidad); y los hombres suelen correr en unos shorts minúsculos y ajustados y sin polera. Dejando a vista y paciencia de todos sus brazos y sus torsos que parecen de película de superhéroes*.

El cielo celeste: juro que una de las cosas que más me impresionó el primer día fue el cielo celeste. Crecí en Santiago y el smog sólo nos deja disfrutar del cielo celeste cuando se despeja después de llover; ahí podemos disfrutar de las bondades naturales de la ciudad. Vemos la cordillera nevada y los colores destacan de una manera bellísima. 
Si usted es de regiones o de otras ciudades de Chile también ha disfrutado cielos celestes, pero yo nunca vi tantos días cielos celestes como acá. Llevamos más de 3 semanas y en vacaciones, cuando me iba a otras regiones nunca eran más de dos semanas.

Lo bueno es que aún queda algo de calor.
Los días han estado soleados, pero el clima tiene sus recaídas y de pronto le da la locura y llueve a mares y al otro día sol y calor.
Hay que andar con polerón y paraguas por si acaso.
Tuve que sacrificarme y me compré un paraguas. Usted que me conoce sabe que me cargan, pero porque los encuentro medios asesinos y la gente siempre la atropella a una con su paraguas. Acá, como hay espacio, uso uno precioso con diseños de Monet. Para andar con estilo po', como corresponde XD

Me despido y pronto actualizaré según las peticiones.
Les abrazo a la distancia.

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*Dejo en claro que a mí esos tipos nunca me han gustado. 
Onda, no me gustan los gallos musculosos, me dan risa más bien, porque me recuerdan a mucha gente que he conocido en mi vida que se desvive por los brazos que ellos creen perfectos y dejan de lado harto más que tiene la vida. En fin. Es cosa de cada uno a qué dedica su tiempo, yo escribo por ejemplo, el punto es -y no sé por qué lo defiendo si no le importa a nadie más que a mí-, dejarán de verse en la calle. Fin.


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Ann Arbor como destino residencial.

En lo poco que llevo acá tengo la idea de que Ann Arbor no es lo que podemos decir un destino turístico en sí. No se trajeron la mitad de las civilizaciones antiguas de otros lados ni han armado torres de fierro*.

No es por destruir las ilusiones de mi pipol, pero esta tranquila ciudad -o lo que es más preciso, lo que he visto de ella hasta ahora- no es lo que yo entiendo por destino turístico.

La ciudad es relativamente nueva y casi todo gira en torno a la Universidad de Michigan**.
[El otro día, y para seguir contrariando a Nico, con Alex y Erin*** llegamos a la conclusión de que Ann Arbor es una villa. Ya no pueblo].

Tengo la idea de que la ciudad está hecha más bien para vivir tranquilamente. Es linda, ordenada y cómoda.

Hay parques, hartos y lindos.

El sistema de transporte público**** funciona bien, tiene horarios claros y normalmente no se atrasa, pero es lento. De hecho para nosotros ir al centro caminando toma sólo 5 minutos más que ir en bus.
No hay metro, así que pierda sus esperanzas.

De todas formas andar en bus permite conocer y ver desde otra perspectiva todo.

Al parecer acá la gente se mueve mucho más en auto que en bus, lo que proporciona asientos libres en el transporte público. Aunque en realidad todo esto es una suposición ya que tampoco es que se vean muchos autos en la ciudad. Las calles están bastante despejadas.
Creo que me he malacostumbrado a esa tranquilidad porque el otro día iba en un "taco", era como una cuadra y media de autos y menos de 10 minutos salir de ahí y me estresó un poco. Y bueno, todos sabemos lo absurdo que es esto cuando uno ha vivido casi toda su vida en Santiago, donde se puede estar tranquilamente 50 minutos (todos los días) en un par de cuadras. Así que sí, lo reconozco: me estoy mal acostumbrando.
Volveré como esa gente detestable que después de unos años (algunos hasta después de algunas semanas), llegan a Chile diciendo "en -agregue acá país o ciudad primermundista con la que la gente se da color- no pasaban estas cosas"; a esto agréguele el tonito de arrogancia con el que la gente normalmente vuelve a Chile y tendrá la peor imagen. Usted es libre de wevearme como corresponde si caigo en ese personaje detestable que le describo :D

Edificios: 

Los edificios son hermosos. El contraste entre lo verde que es casi todo el entorno lleno de pasto y árboles enormes, y los edificios color ladrillo o beige es realmente impresionante. Un deleite a la vista.
Se nota que todo está bien diseñado y como soy muy mala tomando fotos (esto ha sido motivo de burla entre mis amigos, pero piense usted que no tuve acceso a una cámara hasta que ya fui adulta, así que perdónenme la vida), me tomo la libertad de poner fotos prestadas de la maravillosa internet y pondré descripciones ordinarias. Aún no me aprendo los nombres, pero diré cosas básicas, muy básicas, no se haga expectativas.

Edificio lindo que veo todos los días cuando voy a la oficina de Nico.

Este es el Michigan Union. Acá es muy común ver edificios llenos de enredaderas y es hermoso, hermoso todo.

Edificio no tan bonito.
En realidad no es feo, pero es que los edificios son tan bonitos que me parece un despropósito una construcción así. En cualquier caso, le tengo cariño a estos edificios porque son los que están al frente de mi barrio, y pertenecen al hospital. El hospital es GIGANTE, y sí, merece la mayúscula para que se entienda lo realmente grande que es. No entraremos en los detalles de los valores de la u, la distribución del dinero, etc., porque desconozco cómo funciona. Si usted se maneja es libre de instruirme. Sólo sé que la universidad es carísima, y como la atención de salud también lo es, tenemos una buena combinación para que el hospital de la universidad sea lo grande que es.

Aún no vamos al estadio, pero he pasado por afuera porque me queda de camino a una biblioteca que visito los miércoles. Lo que sí sé es que es uno de los más grandes de EEUU. Acá una imagen para que se haga una idea. Y bueno, es bonito. Nada que agregar.

Esta es una visión de lo que yo creo que es el patio central. Porque ahí he visto las protestas y las reuniones de jovencitos que invitan al mundo a participar de sus actividades. Yo lo he visto rodeado de verde, pero estos árboles de la foto son de invierno.

Parques: hay varios porque como ya les dije, este es un pueblo de parques, pero no he podido ir mucho. De momento el Nichols Arboretum es lo que puedo mostrarles. Esta foto también es de internet. Pero la que está abajo, la primera entrada de Ann Arbor, la tomó Nico y es la entrada al parque.

Limpieza: 

Una de las primeras cosas que me sorprendió es lo limpio que está todo. Incluso en la universidad -que no tiene rejas-, todos los rayados son con tizas de colores y anuncian tanto reuniones de fraternidades (fiestas) como reuniones de organizaciones que protestan contra Trump o que piden inclusión de género, étnica, etc.

Yo no he visto gente limpiando en la calle, pero me imagino que alguien limpiará de vez en cuando.

(Acá iba un párrafo que eliminé en lo que he llamado "Autocensura". Este es el párrafo autocensurado número 1. Por si algún día publico la entrada con los párrafos autocensurados).

Me gusta que se vea limpio, verde y que los edificios sean arquitectónicamente bellos.
No sé de arquitectura en realidad, o sea, lo básico, no soy experta, pero los edificios del centro me recuerdan mucho a algunos edificios de Praga.

En fin, repito, no sé si Ann Arbor sea de esos destinos turísticos que la gente pueda poner en su top ten del mundo, siempre estará antes París, Bangkok o Guiza, qué sé yo. Lo seguro es que es un lindo lugar para vivir y transitar a diario:
Es tranquilo, silencioso -al menos de ruido humano, los bichitos son escandalosos- y en mi opinión, bastante seguro. He caminado de noche sola sin temor a ser secuestrada ni asaltada. Quizás para mí no es tan difícil en todo caso, me crié en Cerrillos, en la que todos decían era la "población más flaite" de la zona. Entonces, mirando desde ahí, es fácil sentirse segura en cualquier parte. Aunque honestamente Los Presidentes era bien segura en general. En ese tiempo a lo que más le temía -en la calle- era a los carabineros que pasaban en sus "rondas" y que me invitaban a pasear con ellos. Ojo que iba al colegio, por lo que era atroz el medio que me daban.

Siéntase bienvenido a Ann Arbor, la gente es amable y hay una pequeña comunidad de chilenos dispuestos a pasarlo bien.

De eso hablaré la otra semana supongo, ya que este sábado celebraremos las Fiestas en un parque acá.

Usted que me conoce sabe que patriota no soy, ZeusMeLibre; pero me gustan las celebraciones y los grupos de gente buena onda, así que vamos con entusiasmo.

Saludos a todos <3
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* Me gusta mucho decirle así a la Tour Eiffel.

** Que será el capítulo de otra entrada. La umich es el centro en tantos sentidos.

***Alex es el griego amigo de Nico y Erin es su polola gringa. Ella merece una entrada aparte. <3

****Haré una entrada sólo con el asunto del sistema de transporte.

jueves, 7 de septiembre de 2017

17 días en Ann Arbor.

Estoy aquí escribiendo en este blog después de mucho tiempo.
Es a pedido del público <3
Así que por ustedes, se vienen las aventuras en Ann Arbor*.
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Muchas personas me han preguntado cómo va Ann Arbor.

Les contaré lo que recuerdo desde el primer día:

Venía en un avión muy nerviosa. Quienes conocen la historia, saben que el fin de semana antes de venirme fue, por decir lo menos, intenso.

Usted que desconoce los hechos, por favor no piense que soy una histérica. La verdad es que el viaje en sí me tenía bastante tranquila.

Sentí que lo estábamos haciendo todo bien. Teníamos un plan y después de tanto ir y venir uno se empieza a organizar mejor con las maletas y todo el show de viajar por harto tiempo. Porque claro, uno se va de vacaciones y qué lleva: el traje de baño, bloqueador solar, una toalla de playa, una chaqueta/chaleco por si hace frío; pero cuando uno se va a vivir a otro país un rato debe preocuparse de llevar todo lo básico, además de algunas cosas que no sabe si será fácil obtener en el nuevo país, vale decir: paracetamol, la crema que no me da alergia, etcétera.

Eso estaba todo relativamente organizado, y salvo los incidentes de despedida, todo iba muy bien.

En el aeropuerto donde hubo escala, que fue el de Miami, sentí un horrible calor húmedo que me hizo dudar si quiero o no volver a esa ciudad. La verdad es que sí quiero, pero ese día fue medio traumático. Además que venía con los achaques de no haber dormido y todo eso que es bien agotador para mí.

Cuando por fin tomamos el avión a Detroit venía más tranquila. Ahí tuvimos que tomar un taxi hasta Ann Arbor. Se supone que se puede hacer en bus o tren, pero como veníamos cansados, con maletas y sin conocer la ciudad, tomar un taxi fue una super buena decisión. Ya nos había pasado eso de andar dando jugo por una ciudad desconocida con maletas y una niña. La niña se porta bien, pero evidentemente es un sinsentido hacerla pasar por esas penurias innecesarias, además, ella tampoco durmió en todo el camino, por lo que apenas llegamos a Detroit se acomodó como pudo en un asiento y se puso a dormir mientras con Nico decidíamos qué hacer (eso fue antes de tomar el taxi).

Como el departamento al que veníamos estaba vacío, tomamos otra buena decisión y la primera noche la pasamos en un hotel chiquitito en las afueras. Así pudimos descansar y armarnos de valor para venirnos al departamento que será nuestra residencia un año en Ann Arbor.

La primera impresión de la ciudad: 
Me pareció muy verde y grande. Hacía calor y me sentía un poco ahogada, pero no podía entender que hubiera tanto espacio.
Las veredas son anchas y hay árboles por todos lados. Un peatón puede compartir la vereda tranquilamente con un ciclista porque el espacio alcanza para todos. Nada de andar luchando por los espacios como en las ciudades donde las veredas son enanas y todos corren, sí, me refiero a Santiago.

Más que ciudad me pareció un pueblo grande. Nico defiende a brazo partido la calidad de ciudad de este lugar, pero con Alex (que es un griego que Nico conoce de otros lados y con quien nos juntamos acá), coincidimos en que sólo es un pueblo muy moderno y con cosas/lugares lindos. La gente es amable y demasiado relajada para que considerarla ciudad**.

La primera impresión del departamento:
El departamento está ubicado en un sector muy tranquilo. Al principio daba la impresión de deshabitado, pero en realidad es un complejo donde las personas andan muy tranquilas simplemente.

El departamento es amplio, bueno, considerando que viví en un departamento relativamente pequeño en Santiago y en unos departamentos cada vez más minúsculos en París***, este lugar para mí es una mansión.
Más que nada tenía pocas expectativas, así que no era muy difícil superarlas. De cualquier forma es lindo y amplio. De a poco hemos ido poniendo lo más esencial: camas, sillas, etc.
La primera semana fue de compras. Creo que lo pasamos bien yendo de compras los tres. Nos sirvió para distraernos y para elegir entre todos lo que queremos usar el tiempo que estemos acá.

Gracias por leer este breve resumen.

J.
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*Así, dándome color.

** Siéntase libre de pensarme como una desagradable, a estas alturas me da igual :P
Además acá en ninguna parte usted puede leer que considere mejor una u otra, simplemente las ciudades y los pueblos tienen dinámicas diferentes. Nadie puede decirme que son iguales, y cuando uno va a un pueblo nota esa quietud de pueblo que en las ciudades no es posible. Quizás cuando pienso en ciudades pienso por defecto en las capitales, pero claro, todas las que conozco son agitadas. Es triste y real.

*** El tamaño de los departamentos en París depende mucho de lo que uno pueda pagar y de la ubicación. Considerando valores similares, el departamento que estaba más lejos del centro era como el triple del departamento donde vivimos en el centro. Lo bueno de vivir en el centro es que uno llega caminando a todas partes. Así que el "sacrificio" fue poco.
Bueno, vivimos en París, qué puede tener eso de sacrificado dirá usted, pero tiene harto, créame.
:P

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