(Semana del 11 al 17 de enero)
Toulouse- Barcelona - Toulouse - París.
Barcelona es una ciudad preciosa.
No sé qué puedo decir.
Supongo que lo que más me gustó fue el clima y eso entorpece mi capacidad descriptiva.
Nos quedamos en el piso que Javiera Jofré comparte con sus compañeros ecuatorianos: Cinthya y Francisco. Muy simpáticos ellos.
Un día, después de una extensa, pero agradable caminata, llegamos al departamento y estaban las chicas junto a unos compañeros de universidad tomando once. Nos sentamos a conversar con ellos y luego de un rato uno de los chicos pregunta "¿es verdad que en Chile piensan que somos monos?" y yo "¿Qué?... No que yo sepa...", me ruborizo al pensar que un pueblo hermano crea que "los chilenos" digan cosas así de ellos.
Mientras el resto intentó distender la situación y la conversación me puse a pensar bajo qué circunstancias pudo surgir una idea tan espantosa como esa. De pronto recuerdo que hace unos años, un senador UDI, cuyo nombre no vale la pena mencionar, se refirió así a los ecuatorianos, quizás fue a los venezolanos, y su tono era despectivo. Supongo que este penoso incidente salió en las noticias de su país o la idea se extendió y se aplicó a todos los países que exportaban bananas y con el pasar del tiempo se reformuló y pasó a ser un pensamiento chileno. No sé. El caso es que expliqué el asunto lo mejor que pude y me excusé. Le dije que en Chile, como en muchos países, tenemos grupos políticos de izquierda y de derecha y que había representantes públicos de ambos sectores. Agregué que lamentablemente muchos de ellos -sobre todo de derecha- tenían la tendencia atroz de hacer comentarios poco afortunados, y que la mayoría de las veces no representaban el sentir de los chilenos, muchas veces ni siquiera de sus votantes. Él entendió la explicación y dijo que no había problema, sólo que había aprovechado de preguntar si era así porque habíamos varios chilenos en la mesa y le llamaba la atención que pensáramos eso de ellos.
Seguimos hablando acerca de las discriminación hacia los países vecinos -cosa que no comparto bajo ninguna de sus formas- y ellos nos contaban que le tenían "bronca" a los colombianos y a los peruanos, que para Chile no alcanzaba su mala onda, porque estábamos muy lejos.
:S
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Nos reímos mucho.
Lo más gracioso era cuando intentaban que reconociéramos a cantantes ecuatorianos, mientras ellos conocían a varios chilenos. A propósito de esto, no sé por qué era tan famosa allá la Miriam Hernández. Luego de varios intentos fallidos que incluían nombres, reseñas y hasta las canciones más famosas de los cantantes en cuestión, llegaron a mencionar al único cantante ecuatoriano que conocíamos -pero que nadie sabía que era ecuatoriano- y era el muy afamado Delfín Quishpe, y agregaron "el del video de las torres gemelas". Al principio intentamos ser respetuosos porque si era ecuatoriano y la mitad de las personas de la mesa eran acuatorianas, no podíamos hablar sobre su carrera musical ni mencionar el terrible video de las torres gemelas, pero ellos empezaron a ridiculizarlo y nos dijeron que sus canciones eran espantosas y que la gente pensaba que todos los ecuatorianos eran así, y eso no era verdad. Para ellos era ofensivo, así que no nos reímos mucho ni agregamos burlas a las que ellos ya estaban haciendo. Pero pucha, igual es fome que el cantante más famoso de tu país sea Delfín. Creo que me estoy arrepintiendo de esta última frase :P
Estaba hablando de Barcelona.
Me gustó la comida y las bebidas típicas.
Me gustó caminar por La Rambla.
Me encantó ir a Park Güell.
Ver las obras de Gaudí tanto en el parque como las casas construidas en Paseo de Gracia, calle a la que apodé "La Champs Élysées de Barcelona".
Barcelona es perfecta en tantos sentidos que la nena la declaró su ciudad favorita del mundo.
Barcelona es perfecta en tantos sentidos que la nena la declaró su ciudad favorita del mundo.
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:D