"Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso, es un verso. No se extraña un país, se extraña el barrio en todo caso, pero también lo extrañás si te mudás a diez cuadras. El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país, es un tarado mental. ¡La patria es un invento!
(...)
Uno se siente parte de muy poca gente; tu país son tus amigos, y eso sí se extraña, pero se pasa."
Maldito Martín!
La nostalgia no es un verso.
La patria y todo eso sí, lo comparto, por supuesto.
Sí se extraña el barrio, los amigos, la familia.
(Y no se pasa).
Se extraña más cuando estás al otro lado del océano. Y te das cuenta que todas esas veces en que te dio lata viajar una hora para ver a alguien fueron una pelotudez.
Y te das cuenta de que esas festividades que durante mucho tiempo no fueron más que un trámite (sobre todo cuando no eres creyente), igual tienen su sentido lindo. Que todos se toman el tiempo y la libertad de compartir, de estar juntos, de hacerse regalos. Y no me refiero a la idiotez de gastar fortunas en regalos, sino a buscar algo lindo para dárselo a alguien que te importa, a alguien que quieres.
Pasaremos la Navidad con amigos chilenos que están acá.
Disfrutaremos de un momento "como en casa", al final, todos tenemos esa nostalgia de las fiestas de fin de año con la gente que queremos y nos haremos compañía.
Feliz fin de año!
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